Está levantado y está sin cerrar. Ésta es la página donde publicamos cómo va, mes a mes.
Un domo geodésico de estructura de madera, levantado a mano por tres personas a lo largo de varios fines de semana, en un cerro del sector Los Hualles, a unos treinta minutos de Linares.
Está montado sobre una plataforma, al lado del apiario. La estructura y el forro están puestos. Lo que no está es el cierre: cuando llueve, adentro llueve.
El cierre es lo que convierte una estructura en una instalación. Con él se puede mantener un ambiente limpio y una temperatura estable, y el espacio pasa a servir los doce meses del año y no sólo la temporada seca. Es el paso que separa el proyecto de la primera sesión.
También es la etapa donde un aporte rinde más: cada pieza que se compra ahora queda incorporada al edificio y se puede ir a ver puesta.
La estructura usa tableros OSB. El OSB corriente se pega con resinas que emiten formaldehído, y en un recinto cerrado y templado esa emisión aumenta. No se puede ofrecer aire limpio en una cámara que emite formaldehído, así que el sellado interior con un producto de baja emisión —o el forro con madera maciza— entra en el presupuesto del cierre. Lo detectamos antes de cerrar, que es cuando todavía tiene solución barata.
Grabado en el terreno, sin retoques.
Ayudar
Una plancha, un día de maestro, un flete. Lo que puedas es una parte del techo.